sábado, 1 de abril de 2017

PASIÓN POR COMUNICAR


Video trayectoria y biográfico de Alfredo Musante, donde se cuenta lo realizado en 30 años en la comunicación desde la "periferia" en la República Argentina. "Pasión por comunicar" fue editado y producido por ANUNCIAR Contenidos.

jueves, 29 de diciembre de 2016

UN AÑO MAS…

Un año más está por finalizar, hemos alcanzado logros e ideas palpables, pero también con él se van muchas de las expectativas no cumplidas. “Este año nuevo va a ser diferente”; “Ahora sí me voy a ocupar más de mí”, son las frases más escuchadas cada fin o inicio de año, que muchas veces quedan sólo como expresión de deseos por el ritmo de vida agitado y de estrés con que se vive. Muchos de nosotros nos sentimos satisfechos pero otros no, porque en la ruleta de la vida, donde todos participamos, algunos ganamos y otros perdemos.

No son pocos los que dicen que es mejor andar con las expectativas bajas, porque así no se corre el riesgo de sentirse defraudado. Con ese pensamiento, algunos no esperaban que nada importante realmente pasara pero muchos esperábamos que, mágicamente, se produjera el gran cambio que proyecte a cada uno de nuestros países hacia el futuro: eliminar diferencias, aniquilar la corrupción y la inseguridad, devolver a los excluidos las oportunidades y transformar a los dirigentes en visionarios.

Pero siempre habrá motivos para celebrar, para estar felices, para compartir en familia, para dar y recibir, y para hacer un alto en el camino, mirar atrás, agradecer y hacer promesas nuevas. Estos días sirven para meditar sobre cómo hemos invertido nuestra vida en este año, qué cosas buenas hicimos y qué cosas debemos mejorar. Hoy podemos proponernos no volver a cometer en este nuevo año que va a comenzar los mismos errores que cometimos en este que estamos terminando. Los errores sirven para eso, para hacernos mejores, para enseñarnos las formas de cómo no hacer las cosas y de cada uno de ellos debemos aprender.

Aprendamos a no cometer los mismos errores, pero sobre todo para los que creemos en un Dios lleno de misericordia y amor para con nosotros, entreguémonos completamente a Él para que siempre sea nuestro guía y que nuestra voluntad se doblegue y lo obedezca únicamente. Para los que no creen en Dios ni en otra deidad, que la suerte, el bienestar y la dicha sea providente en sus vidas y nos preparen para enfrentar un 2017 con mucha fuerza y poder lograr los cambios que nuestra Latinoamérica necesita. Sin divisiones, sin más corrupción, sin más impunidad para los políticos que roban delante de nuestras narices y aún siguen ocupando su cargo libremente riéndose en la cara a la gente.

Alfredo Musante

miércoles, 2 de noviembre de 2016

¿UNA IGLESIA A MEDIAS O EN LOS MEDIOS?


Si nos remontamos a la Edad Media podemos ver que la enseñanza de la Iglesia, estaba dirigida a personas masivamente no letradas, por lo cual, la misma, como Madre y Maestra, tenía como impronta, la de adaptarse, como lo ha hecho siempre, a la época en que transitaba su misión de transmitir el mensaje del Evangelio.

Con un cierto modo y forma, es decir, con un lenguaje adecuado a la época, la Iglesia es ese tiempo enseñaba con reglamentos obligatorios o definiciones cuasi dogmáticas, ya que la mayoría de las personas eran analfabeta en cuanto a conocimientos de todo tipo, y no había que “explicarle” demasiado el tema, así la gente lo único que debía hacer es OBEDECER. Y me recuerda lo que siempre decía mi querido amigo el Padre Hernán Pérez Etchepare: “La Iglesia siempre utilizo y aún hoy en algunos sectores sigue manifestando la TEOLOGÍA DEL CAGAZO” o dicho finamente: la TEOLOGÍA DEL MIEDO.

Quizás esto en el medioevo servía y daba efecto, utilizar la ignorancia de la gente y anteponer el “santo temor de Dios” y la recta enseñanza de la Iglesia, pero eso hoy en día en pleno siglo 21 es todo lo contrario. En gran parte, la población mundial no es nada analfabeta.

Las personas están al tanto de todo, gracias a la infinidad de MCS, que cada vez más está creciendo en el mundo. Conoce mucho más de lo podemos pensar en los temas más intrincados y se necesita que, en estas cuestiones, tan trascendentes, alguna explicitación, un pastoreo previo (algo que debemos abocarnos los que estamos en MCS para la Evangelización), a fin de dirigirnos a personas sumamente informadas que rechazan de por sí algo impuesto, por la sencilla razón de que son personas mucho más desarrolladas en su pensamiento de tipo “científico” y, justamente, no en un pensamiento trascendente que lleva a Dios.

A donde quiero llevarlo con mi comentario en esta columna, hace unos días se presentó desde el Vaticano la Instrucción de la Congregación para la Doctrina de la Fe “AD RESURGENDUM CUM CHRISTO” que trata acerca de la sepultura de los difuntos y la conservación de las cenizas en caso de cremación, obviamente lo primero que hice fue gogleear la noticia y como pensaba, todos los portales de noticias, tanto diarios, canales de tv o agencias usaron la palabra PROHIBIR en sus encabezados.

La Iglesia prohíbe esparcir o guardar cenizas de las cremaciones

La Iglesia prohíbe esparcir las cenizas de los difuntos o tenerlas en casa

La Iglesia prefiere el entierro que la cremación y “prohíbe” la dispersión de cenizas

La Iglesia católica prohíbe a sus fieles esparcir cenizas de los difuntos o tenerlas en casa

El Vaticano prohíbe dispersar las cenizas o conservarlas en el hogar tras una cremación

La Iglesia Católica prohíbe esparcir cenizas de los difuntos

Las estrictas nuevas normas del Vaticano sobre qué se puede y qué no se puede hacer con las cenizas de un difunto

Más allá de una manipulación mediática en cómo los medios lo presentaron, me parece algo muy NEGATIVO, sobre todo en estos días, que desde la Iglesia, sigamos utilizando esa metodología de PROHIBIR, en vez de catequizar y enseñar al Pueblo de Dios: ES MÁS FÁCIL IMPONER,  QUE TRANSMITIR, Y QUE EDUCAR.

Creo que se debería haber pensado como unas líneas pastorales sobre el tema, bajarlo a cada Conferencia Episcopal de cada país, para que a su vez, cada obispo en su obispado o territorio episcopal, lo baje a sus párrocos y administradores parroquiales para compartirlo y analizarlo junto a los agentes de pastoral de cada movimiento de Iglesia, y me atrevo a decir, porque no en los establecimientos educativos católicos, a sus docentes, y estos a los niños y a sus papás.

He aquí la importancia de que la Iglesia “NO SEA UNA IGLESIA A MEDIAS SINO UNA IGLESIA EN LOS MEDIOS”, a fin de seguir difundiendo el mismo eterno Mensaje, pero en esta época…

Alfredo Musante
Director Responsable
Programa Radial
EL ALFA Y LA OMEGA

domingo, 9 de octubre de 2016

PREMIO CUNA DE LA BANDERA 2016

El pasado domingo 9 de octubre, en la ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe, en la República Argentina, se realizó la sexta entrega del PREMIO CUNA DE LA BANDERA, que ya pasó a ser de Interés Municipal por decreto e Internacional ya que desde hace 3 años a tenido el honor de recibir amigos de Bolivia, Chile y Uruguay.

Alfredo Musante, ha sido reconocido por sus 27 años de trayectoria en el mundo de la radio, por su tarea como comunicador social y productor radial por el programa EL ALFA Y LA OMEGA. Como guionista e historiador por el radioteatro EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO, EPISODIO IV, LA ÚLTIMA TRAVESÍA. Las fotos a continuación nos transmiten lo que fue ese acontecimiento.





NOMINACIONES















lunes, 22 de agosto de 2016

LAS PERIFERIAS Y LA NO EXCLUSIÓN, TRABAJANDO EN EQUIPO

Lo que el Papa Francisco está repitiendo por todos lados respecto a las “periferias” y la “no exclusión” es muy cierto. Es un concepto que se puede aplicar a numerosos aspectos de la vida diaria y comunitaria, incluso mundial. A lo que cada uno le toca también es aplicable, como misión, por ejemplo, en el tema de los medios de comunicación social. Esto se puede notar en los distintos recursos (humanos y materiales) que utilizan algunos medios, en particular, aquéllos que tienen la grave responsabilidad de difundir más y mejor un Mensaje distinto, que llegue a la gente (que lo necesita tanto), especialmente a partir del recurso “humano”.

En este tema vemos lo siguiente: los medios grandes, que en sus estructuras son gigantes, tienen mucho “cuerpo” pero suelen tener la “cabeza” pequeña y, por el contrario, los medios pequeños, al revés. Esto, que parece una paradoja, se repite en numerosos casos respecto a los recursos humanos: se tienen sólo en cuenta a “los grandes” y excluyen a los pequeños pensando que éstos últimos no tienen nada que aportar, con lo cual como resultado se comenten errores garrafales que luego son muy difíciles de subsanar. Con esto se quiere decir: “todos” tienen algo que aportar, a partir de su idoneidad y experiencia en el tema. De allí, siempre sale algo mejor, sobre todo hoy en día que “lo mediático” es clave en este mundo de la comunicación.

Lo sensato es NO EXCLUIR A NADIE (ni a los grandes, ni a los pequeños) ya que lo cierto es que, con el devenir de los acontecimientos, uno se puede confundir con los criterios típicos de este mundo. La pregunta que debemos hacer es la siguiente: ¿Quién es el más grande? Continuando con estas reflexiones, y ya entrando en algo más específico referente a la problemática de los medios de comunicación social de la Iglesia en la Argentina, se ve claro esta situación arriba descripta.

Particularizando más en el tema, debemos considerar que estos conceptos del Papa, también en cuanto a la formación de equipos de trabajo, están corroborados por lo dicho públicamente por los integrantes de la Comisión de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Argentina (Presidente y Secretario) a través del programa Magazine Orbe 21, que se emite por el Canal Orbe 21 de Buenos Aires. En unos tres minutos (alrededor de las 10:45 horas del viernes 3 de junio de 2016) hicieron referencia al tema de las actividades de dicha Comisión.

Al respecto, se señaló que el Papa Francisco invitó al superior de dicha Comisión a que se forme en Argentina un departamento de expertos en comunicación social (para la evangelización), conformando un equipo multidisciplinario que implique un espacio de reflexión a los efectos de asesorar en este importante tema (Por ejemplo, qué se piensa en la Iglesia respecto a la nueva ley de medios que se está gestando).

Es evidente que el Papa Francisco es muy coherente respecto a los conceptos vertidos anteriormente: Las periferias y la no exclusión, trabajando en equipo.

¿Se cumplirá el consejo del Papa?

Fuente:

60 AÑOS DE LOS INICIOS DE LA TV ABIERTA CATÓLICA EN BUENOS AIRES


Si nos remontamos a 60 años atrás (allá por el año 1956) veremos cómo la semilla de la televisión abierta católica actual estaba germinando: era el esbozo nacido de un grupo de personas liderado por el jesuita Padre Héctor Grandinetti que, con el mandato de su Padre Superior, había iniciado algo que parecía imposible: dedicarse a una nueva evangelización a través de la TV Abierta en Buenos Aires. Así nació DICON S.A. que fue adjudicada el 28 de abril de 1958 para ser titular de una licencia correspondiente a LS84 TV CANAL 11 de Buenos Aires, dando así inicio a la TV privada en la Argentina. Todo esto y mucho más está relatado en un pequeño libro de apenas 500 ejemplares de tirada, escrito mucho tiempo después de aquel logro por el mismo Padre Héctor Grandinetti (y que fue encontrado varios años atrás en forma “casual” en una librería de la Editorial San Pablo), cuyo título es: “La otra cara de la televisión argentina”, para aquellos que deseen profundizar más en el tema, ingresan www.telemision21.com.ar en el ítem “Publicaciones” y podrán hallar el libro en formato digital, para leer online o descargarlo en su ordenador en formato pdf.

Los escollos, de todo tipo, tal como lo relata el P. Grandinetti, fueron enormes, pero la constancia y el fuego interior apostólico del mismo, hicieron posible este logro providencial. Sin embargo, especialmente en este tema de la Televisión, vemos que no siempre se lo suele manejar con el conocimiento y la visión necesarios respecto a un medio tan importante para la evangelización. Fue así que se generó un desvío en el camino vislumbrado por su iniciador. Así lo demuestra el Padre Grandinetti cuando él mismo fue desplazado, información que podemos encontrar muy detalladamente en las páginas 89 y 90, del libro citado anteriormente que lleva el título: “La otra cara de la televisión argentina”Lo suyo implicó una elevada visión respecto a lo que se debía cumplir en lo referente a los MCS de la Iglesia. Justamente, al final de dicha página 90, y como una suerte de “profecía”, el Padre Grandinetti daba a conocer que su emprendimiento evangelizador, a pesar de esos permanentes escollos, era un verdadero desafío hacia el futuro.

Fue un emprendimiento que comenzó como un canal de TV Abierta, para todos, pero con titularidad de carácter no institucional (una SOCIEDAD ANÓNIMA) y más allá de los avatares de este tema, este objetivo no quedó trunco, si pensamos que, en esta tarea de la radiodifusión del Mensaje, la Divina Providencia siguió actuando. Fue así que actualmente se trata de otro desafío: a partir del Decreto del P.E.N. Nro. 1314, del 23 de octubre de 2001, se autoriza en forma permanente e institucional (no es una licencia para una empresa privada, con un lapso de vigencia) la instalación de un sistema de TV Abierta en Buenos Aires (LRL456 TV CANAL 21), con la titularidad de una Persona Jurídica de Carácter Público (la Institución Iglesia Católica), sobre un “terreno” (canal 21) sobre el cual se debe “construir un edificio” (emisora de TV) y que necesita aportes de todo tipo.

Dichos aportes han ser sumamente “cuidados” a fin de que no influyan negativamente en la conducción y producción, tratándose de una Persona Pública con una papel definido, de tal modo que el Mensaje a difundir a través de ese espacio, tan valioso en los tiempos que corren, sea coherente con la Misión educativa que tiene la Institución a fin de llegar a tanta gente que lo necesita. Al respecto, con el propósito de reflexionar sobre algunos de los pasajes del Documento del Episcopado Argentino sobre el Bicentenario de la Independencia, extraemos algunos conceptos que pueden ser aplicados a la realidad actual del Canal Orbe 21 del Servicio de TV Abierta de la Ciudad de Buenos Aires, en su carácter de “medio educativo” con titularidad de la Iglesia Católica:

“La educación es el gran desafío que todos tenemos delante como Nación. Por algo se habla de una «emergencia educativa»” Para superarla es fundamental una educación que sea verdadera, es decir, que abra la mente y el corazón a la trascendencia de Dios, Padre y Creador de todo. «La crisis más grande de la educación, desde la perspectiva cristiana, es la clausura a la trascendencia» fruto de un neopositivismo que tiende a dominar en todos los países. No bastan nociones, no basta cúmulo de informaciones, es necesario descubrir el sentido último de la realidad toda”

Finalmente el capítulo hace referencia a la propuesta educativa cristiana cuyo núcleo no consiste en ideas o valores sino que es una Persona: Jesucristo. Encarnada en testigos vivos, es el más genuino y precioso aporte que podemos dar para una sociedad nueva, para una patria verdaderamente libre. “De esta misión no nos es lícito desertar”.

Fuente:
Mayo 2016

martes, 19 de julio de 2016

PROYECTOS PROVIDENCIALES


Hace 60 años, allá por el año 1956, vemos cómo la semilla de la televisión abierta católica actual estaba germinando: era el esbozo nacido de un grupo de personas liderado por el sacerdote jesuita Padre Héctor Grandinetti que, con el mandato de su Padre Superior, había iniciado algo que parecía imposible: dedicarse a una nueva evangelización a través de la TV Abierta en Buenos Aires.

Así nació DICON S.A. que fue adjudicada el 28 de abril de 1958 para ser titular de una licencia correspondiente al actual LS84 TV CANAL 11 de Buenos Aires, dando así inicio a la TV privada en la Argentina.Los escollos, de todo tipo, tal como lo relata el Padre Grandinetti en su pequeño libro, fueron enormes, pero la constancia y el fuego interior apostólico del mismo, hicieron posible este logro providencial. 

Sin embargo, especialmente en este tema de la Televisión, vemos que no siempre se lo suele manejar con el conocimiento y la visión necesarios respecto a un medio tan importante para la evangelización. Fue así que se generó un desvío en el camino vislumbrado por su iniciador: así lo demuestra el Padre Grandinetti en dicha publicación, cuando él mismo fue desplazado. Fue un emprendimiento que comenzó como un canal de TV abierta, para todos, pero con titularidad de carácter no institucional (era una SOCIEDAD ANÓNIMA)  y,  más allá de los avatares que hubo, este objetivo no quedó trunco si pensamos que en esta tarea de la radiodifusión del Mensaje, la Divina Providencia siguió actuando.

Fue así que actualmente se trata de otro desafío. A partir de un proyecto conformado en 1986,  30 años después,  denominado TELEMISIÓN, el cual desembocó en la asignación dada por el  Decreto del  P.E.N.  Nro. 1314, del 23 de octubre de 2001, se autoriza  en forma permanente e institucional (no es una licencia que implica un lapso de vigencia) la instalación de un sistema de TV abierta en Buenos Aires (LRL456 TV CANAL 21), con la titularidad de la actual Provincia San Francisco Solano – Orden Frailes Menores – Institución de la Iglesia Católica, de Derecho Pontificio, la cual es una Persona Jurídica de Carácter Público.

Precisamente, también en el año 1986, se dio inicio al denominado Centro Televisivo Arquidiocesano (CTA), una productora de contenidos audiovisuales del Arzobispado de Buenos Aires que mucho más adelante, el 1° de junio de 2004, y con el “visto bueno” del entonces Arzobispo Cardenal Jorge Mario Bergoglio, comenzó la parte operativa de dicho canal 21.

También en el año 1956 se fundó la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA) y consideramos muy oportuno reflexionar sobre un extracto de la nota publicada el sábado 11 de junio de 2016 con el título: “AICA: 60 años al servicio de la Iglesia y de la Buena Noticia”:

 ….“Por otro lado, insistir en la toma de conciencia por parte del Pueblo de Dios sobre la trascendencia de los medios de comunicación social y el consiguiente conocimiento de que un medio de difusión es tan importante como un seminario, como una obra de caridad, como un templo”…

Fuente:
Buenos Aires, Julio de 2016

miércoles, 29 de junio de 2016

SERVICIOS DE RADIODIFUSIÓN: CLAVES PARA LA EVANGELIZACIÓN


ANUNCIAR Grupo Multimedio de Comunicación, Asociación Civil, por medio de su Comisión Directiva, quiere comunicar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que, con la Abogada Dra. Vilma Alí, el Profesor Pablo Demkow y el Ing. Alberto Cravenna, iniciadores en su momento de la Asociación de Radiodifusores Católicos Argentinos (ARCA), se pudo lograr lo tantas veces esperado en nuestro país: que la Iglesia Católica en Argentina pudiera ser legalmente titular de medios de radiodifusión (abiertos) de Radio y TV, propios, institucionales, en su carácter de única Persona Jurídica de Carácter Público no estatal, a partir de las bases de sustentación de la Resolución Nro. 858 COMFER/90, dentro de la Ley Nro. 22.285 de Radiodifusión.

A partir de dicha Resolución se generó también la legalidad de otras entidades para ejercer este Servicio de Radiodifusión y que más tarde fueron conformadas y ampliadas con la nueva Ley Nro. 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, que derogó la anterior Ley. Se inició así una nueva etapa, proponiendo un nuevo tipo de Servicio para el país. Actualmente se está gestando una nueva legislación a través del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), donde la Iglesia no puede estar ausente, a partir de lo dicho públicamente a través del programa de TV “Magazine Orbe 21” del 3 de junio pasado, por el presidente de la Comisión de Comunicación Social del Episcopado Argentino.

En ese aspecto, siempre en clave de colaboración, como parte del equipo de trabajo que posibilitó la asignación de dichos medios propios de la Iglesia Católica, entre ellos el mencionado canal (LRL 456 TV CANAL21), se efectuó el pasado 22 de abril de 2016 el ingreso al ENACOM de una propuesta de 21 fojas sobre la legislación de los servicios de radiodifusión sonora y televisiva, de carácter abierto, directo y gratuito (claves para evangelización) en el contexto de los servicios de otro tipo (no de radiodifusión), como asesoramiento de carácter personal.

Dicha nota implicó una elaboración previa de dicha propuesta, dentro del grupo asesor de la Fundación LED, por parte del Consultor Técnico-Legal en Radiodifusión, Edgardo Molo, con la posterior elaboración conjunta de la misma por parte del Ing. Alberto Cravenna (M.N. 1352), iniciador y continuador del proyecto denominado TELEMISIÓN, conformado en el año 1986, y especializado en este tema. Como inicio de una serie de reuniones convocadas por las autoridades del ENACOM, abiertas a propuestas y asesoramientos, hubo una primera reunión el 9 de junio de 2016 en el edificio de su sede, Perú 103 (C.A.B.A.), con los nombrados en el párrafo anterior, la cual incluyó la explicación verbal de los conceptos vertidos en dicha propuesta, como también en carácter de continuación de la misma, junto con nuevos aportes ampliatorios.

Para mayor información y consulta ingresar a

martes, 17 de mayo de 2016

LA RADIODIFUSIÓN-INSTRUMENTO CLAVE PARA LA EVANGELIZACIÓN



Desde el año 1986, un equipo multidisciplinario consustanciado con la idea de que la Iglesia Católica en Argentina debía tener medios propios, conformó un proyecto por el cual se pudo lograr la autorización en forma permanente, por parte del Estado Nacional, entre otros medios, un canal abierto, con señal distintiva LRL456 TV CANAL 21 y con titularidad de dicha Institución, en su carácter de Persona Jurídica de Carácter Público, para la región metropolitana de Buenos Aires (hoy Canal Orbe 21, denominado “El canal del Papa”, con cobertura en América y Europa, a través de la red de cables y de la web). Dicho proyecto se sustentó en un SERVICIO básico: el de la TV ABIERTA (ya sea analógica o digital) para toda la comunidad, en un espectro radioeléctrico administrado por el Estado, pero que se encuentra, actualmente, ante el grave peligro de su extinción internacional, a partir del avance de otros servicios pagos y también debido fundamentalmente por el desconocimiento sobre el tema.

En efecto, a fin de evitar tal peligro (lo cual sería irreversible), es necesario conocer ciertos conceptos básicos, a fin de que, en la Iglesia, se conozca esta situación que, por ser de carácter no sólo nacional, sino internacional, es de suma importancia. Respecto a este tema, es muy fácil comprobarlo: basta con sólo recorrer en la web la situación histórica de la Radiodifusión Televisiva mundial y el peligro de extinción de dicho SERVICIO, a partir de lo debatido desde el 2 al 27 de noviembre del 2015 en la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones (CMR2015), organizada regularmente por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), considerando, además, ciertos “recortes” anteriores de la banda de UHF para TV ABIERTA, habidos desde la década de los ’80, con el fin de destinar a los mismos, para otros servicios en el ámbito internacional.

En muy breve síntesis debemos considerar que este SERVICIO, el cual es abierto, directo y gratuito, es una base de sustentación muy consistente, ya que implica la posterior existencia de otros medios que distribuyen sus contenidos, siendo el mismo muy congruente con los conceptos esenciales de la Iglesia, en  materia de MCS:

1.- Por parte de los “receptores” (Público):
Gratuidad, sencillez y acceso libre al mismo, sin contratos y sin exclusiones de ninguna índole, por parte de un público en general, indeterminado (inclusive los de menor poder adquisitivo), que recibe un servicio por parte de la Iglesia Católica, tan necesario actualmente, sin perjuicio de otros medios de comunicación que tienen otras características.

2.- Por parte del “emisor” (Institución):
Independencia y libertad necesaria, a partir de la titularidad de la asignación de un canal radioeléctrico de TV abierta, completo, pasible de albergar (en un futuro “digital”) distintas expresiones y formatos, dentro de un espectro que es de la comunidad y destinado a dicho servicio, lo que implica tener la propiedad de la planta transmisora, es decir, de su sistema de irradiación inalámbrica hacia los receptores.

Sabemos lo que pasó con la “Radio” cuando nació la “Televisión” (abierta). Se decía que la primera iba a morir. Sin embargo, el servicio de Radio está ahora muy vigoroso, ya que tiene, como medio de comunicación social, identidad propia.

Algo similar sucede hoy con la “Televisión ABIERTA” ante el avance de servicios pagos de otro tipo que, aunque presentan características sumamente valiosas, no tienen ciertas cualidades que sí lo posee, con identidad propia, este SERVICIO de TV ABIERTA, especialmente para la evangelización.

Fuente:
www.telemision21.com.ar